Capítulo 01 / Seis — Prevenir
La empresa, redactada antes del conflicto.
Acompañamos a la empresa desde su acto fundacional hasta sus transacciones más delicadas, con un enfoque preventivo que escribe en el contrato lo que evitaría discutir en estrados. Y cuando la controversia es inevitable, la conducimos con mano firme.
Una empresa bien constituida es su primera defensa. Antes de que exista el problema, ya hemos decidido cómo se resolvería: en los estatutos, en las cláusulas, en la arquitectura de cada decisión. Esa es la diferencia entre reaccionar y prever.
Cómo intervenimos
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01
Constitución y estructura
Redacción de estatutos, pactos de socios y la estructura legal óptima para que la empresa nazca blindada.
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02
Transacciones comerciales
Acompañamiento en operaciones, reestructuración corporativa y procedimientos de insolvencia, cuidando cada riesgo.
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03
Resolución de controversias
Representación frente a socios, competidores, clientes o proveedores, con énfasis en conciliación y arbitraje.
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04
Cumplimiento preventivo
Revisión continua para mantener a la empresa en regla y desactivar el conflicto antes de que escale.
Un buen contrato no es el que gana el pleito: es el que lo vuelve innecesario.
Materias que cubrimos
Elegimos con usted el tipo de sociedad que mejor conviene a su proyecto —SAS, limitada, anónima— y redactamos los estatutos que definen, desde el primer día, cómo se toman las decisiones, cómo se reparten las utilidades y cómo se resuelve un desacuerdo entre socios antes de que se vuelva un problema.
Redactamos el acuerdo entre socios que la ley no exige pero que evita la mitad de los conflictos societarios: quién puede vender su participación y a quién, qué mayoría se necesita para las decisiones importantes, y qué pasa si un socio quiere salir o llega a faltar.
Redactamos y negociamos los contratos que sostienen la operación diaria de su empresa: distribución, suministro, prestación de servicios, alianzas comerciales. Cuidamos que cada cláusula diga exactamente lo que usted necesita, no una fórmula genérica copiada de otro contrato.
Cuando una empresa atraviesa dificultades financieras, la acompañamos en el proceso de reorganización de la Ley 1116: negociamos con los acreedores, protegemos los activos y buscamos que el negocio siga funcionando en vez de liquidarse.
La mayoría de los desacuerdos entre socios o con un proveedor se resuelven mejor —más rápido y en privado— por conciliación o arbitraje que en un juzgado. La representamos en ese proceso, y solo llegamos a un litigio cuando de verdad es la única salida.
Revisamos periódicamente la operación de su empresa —contratos, permisos, obligaciones societarias— para que esté al día con la normativa vigente y no se lleve una sorpresa. Anticipar un riesgo regulatorio siempre cuesta menos que corregirlo después.